Cómo trasplantar tus plantas

Te explicamos cómo trasplantar tus plantas de interior en unos sencillos pasos

Se acerca la primavera y todos tenemos muchas plantas que nos están pidiendo un buen trasplante. Es el momento adecuado para hacerlo. Y es que, una de las claves para trasplantar tus plantas con éxito, es elegir el momento oportuno. Por lo general lo ideal es hacer el trasplante antes de que la planta comience su floración o su crecimiento, por eso hacerlo a finales del invierno o principios de la primavera nos asegura que nuestra planta empiece la nueva estación con buen pie. Pero esto no quiere decir que no se puedan hacer trasplantes fuera de esta temporada: siempre que compremos nuevas plantas y la maceta sea muy pequeña debemos cambiarla de maceta cuanto antes para que sus raíces y sus hojas puedan seguir creciendo.

Además, es importante tener en cuenta cada cuánto tiempo se debe hacer este proceso. Generalmente las plantas se deberían trasplantar cada año, aunque hay algunas especies que tardan más en crecer, por lo que se trasplantan cada dos o tres años. Otras se adaptan bien a espacios reducidos y no necesitan un cambio de maceta. ¿Cómo podemos saberlo? Un buen indicador es cuando sus raíces sobresalen por los agujeros de drenaje. 

trasplante raíces planta
Las raíces son un buen indicador para saber cuándo debemos cambiar de maceta a nuestra planta

¿Qué es el trasplante y para qué sirve?

El trasplante de plantas es un proceso que consiste en extraer una planta del lugar donde está creciendo, para plantarla en un lugar con más espacio: de una maceta a una jardinera, de una maceta a un huerto o jardín… Esto es beneficioso para las raíces de las plantas, ya que les daremos más espacio, aireación y nutrientes, ayudando a que la planta crezca sana, se fortalezca y pueda florecer correctamente. Respecto al momento del día ideal para realizarlo, lo mejor es que sea o muy temprano antes de la puesta de sol o al atardecer, para proteger a la planta del sol mientras se adapta a su nueva ubicación.

¿Cómo preparar el sustrato?

Uno de los pasos más importantes antes de trasplantar una planta es preparar la tierra o sustrato. No importa si el trasplante es en maceta o suelo, siempre se debe remover la tierra y agregar humus de lombriz o cualquier otro abono antes de llevarlo a cabo. En caso de que realicéis el trasplante en el exterior, es importante proteger la planta del frío durante y después del procedimiento, para evitar que esta se dañe por el cambio de temperaturas.

¿Qué materiales se necesitan para el trasplante?

Los materiales necesarios para realizar el trasplante son: palita de jardinería, guantes, un nuevo contenedor, sustrato y agua para regar después. Si vais a usar una nueva maceta, aseguraos siempre de que sea más grande que la anterior. También pueden ser de plástico, cuya ventaja es que pesan menos y son más manejables o de barro, más pesadas pero mucho más frescas (aunque también transpiran y secan antes la tierra).

trasplantar planta
Con unas herramientas muy básicas podemos realizar trasplantes con seguridad

¿Cómo se hace el trasplante?

Realizar el trasplante de una planta es una tarea de lo más sencilla pero debe hacerse con los cuidados necesarios para evitar que las plantas sufran una experiencia traumática. Para ello, podéis seguir estos pasos:

  • Preparamos la base de la nueva maceta creando una capa de drenaje para el exceso de agua, por ejemplo con arlita. Esto no es realmente necesario si nuestra nueva maceta tiene agujero de drenaje.
  • Preparamos el sustrato, puede ser una mezcla de fibra de coco con humus de lombriz que podéis mezclar con arena, perlita… todo depende del tipo de planta. Colocamos el sustrato en la nueva maceta dejando un hueco para el cepellón de tu planta.
  • Quitamos con mucho cuidado la planta del contenedor anterior; podéis hacerlo con ayuda de la pala o tumbando la maceta y haciendo un poco de presión para sacarla. 
  • Colocamos la planta en la nueva maceta y rellena los espacios vacíos con más sustrato. No hace falta llenar hasta arriba la maceta pero conviene no dejar demasiado espacio libre. Tened en cuenta que al regar, el sustrato se irá yendo hacia abajo con el tiempo.
  • Presionamos un poco el sustrato con las manos y regamos la planta.
  • Dejamos unos días la planta en una zona luminosa pero evitando la luz directa del sol. De este modo se adaptará poco a poco hasta estar preparada para ponerla en nueva ubicación definitiva.

Tamaño de las macetas

A la raíces de las plantas no les gusta nada vivir apretujadas en una maceta pequeña. Por eso en este caso, el tamaño sí importa. Por regla general, las plantas se sienten a gusto en una maceta unos 5 cm de diámetro más grandes que ellas (hablamos del cepellón); pero si tenemos espacio debemos saber que cuanto más grande sea una maceta, más espacio tendrá la planta para desarrollarse. Además, las plantas que crecen en macetas grandes son más sencillas de cuidar: al contrario de lo que podría parecer, requieren menos abono y menos riego, ya que conservan mejor la humedad. 

Ahora diréis: ¡Pero también hay plantas que están bien en espacios más reducidos! Es cierto: las suculentas, aromáticas y algunas plantas como la begonia maculata o la fitonia se adaptan muy bien a macetas pequeñas, pero eso no anula la norma de que a mayor volumen más espacio para las raíces. Así que ¡sed generosos y dadle un hogar amplio a vuestras plantas!

maceta para trasplante
Es muy importante que las raíces tengan suficiente espacio para desarrollarse

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