Cómo sembrar en semilleros

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A pesar de estar aún en invierno, febrero es el mes en el que se comienza a planificar el huerto de primavera, a sembrar y preparar los primeros semilleros para tener una huerta abundante y productiva en primavera y verano. A continuación te contamos cómo preparar y sembrar tus semilleros. Si quieres saber con qué hortalizas puedes empezar te dejamos aquí el calendario de siembra de febrero.

¿Por qué sembrar en semilleros y no siembra directa?

Hay plantas que en sus primeras fases son más delicadas y pueden verse afectadas por el frío o devoradas por caracoles, gusanos o babosas. Por eso elegimos sembrarlas primero en semilleros protegidos. 

Para ello deben tolerar bien los transplantes, porque hay algunas que no lo toleran como son la zanahoria o el rabanito.

Sembrar en semilleros nos permiten un control de la temperatura, la humedad y las condiciones idóneas para la germinación de la semilla y el desarrollo de la planta en sus primeros estadios. Para finalmente trasplantar en tierra o en contenedores más grandes adecuados a las necesidades de cada planta.

Cómo preparar nuestros semilleros

Bandejas de alvéolos, macetas de turba, semilleros de fibra, poliespán, tarrinas de yogur, vasos de agua o café de plástico, rollos de papel… cualquier recipiente es válido para preparar semilleros. Lo importante es que tengan un buen drenaje y que no sean muy profundos. Hueveras y rollos de papel es importante controlar mucho el drenaje y el riego ya que a veces pueden llegar a pudrirse por exceso de humedad.

Sustrato ideal para semillas

El sustrato que utilicemos tiene que estar mullido para una buena aireación y desarrollo de la raíz. Una buena mezcla es tres partes de fibra de coco y una de humus de lombriz. También podemos cubrir la superficie con vermiculita para  mantener la humedad.

El proceso de sembrar en semilleros

  • Llenar los recipientes con el sustrato sin compactarlo en exceso.
  • En cada semillero colocamos una semilla a una profundidad de aproximadamente el doble de su tamaño. Ya que si nos excedemos en profundidad, perderá toda la fuerza en el proceso de buscar la luz. Pero si no la enterramos y queda expuesta puede no brotar.
  • Regar con pulverizador una o dos veces al día. El sustrato siempre húmedo, nunca encharcado: si no, pueden aparecer hongos ocasionando el temido dumping off, que consiste en que las plantas brotan pero se doblan y mueren.
  • Marcar cada variedad, ya que al brotar, los cotiledones de todas las plantas son prácticamente idénticos.
Hasta que la semilla no germina es conveniente que no le dé mucho sol.
  • Hasta que la semilla brote, es conveniente tener cubierto el semillero y favorecer así la germinación; eso sí, una vez las plantas nacen necesitan luz sin falta, para que no crezcan torcidas o se hilen demasiado buscándola. 
  • Temperatura: Este punto es fundamental.  Sin calor, las semillas no germinan. Se pueden tapar creando un pequeño invernadero pero siempre teniendo en cuenta que tienen que tener buena ventilación. En verano no es necesario proteger los semilleros, en cambio sí habrá que regar más a menudo.
  • Recomendación: A veces se puede colocar dos o tres semillas por semillero, para asegurarse que una de las semillas germine y no perder ese semillero y tiempo. El problema de este sistema es que si brotan todas las semillas tendremos que separarlas o elegir una y eliminar el resto.
Cotiledones, las primeras hojas redondas, son iguales en casi todas las plantas.

Riego seguro

Una de las tareas más delicadas en el cuidado de los semilleros es el riego. El sustrato tiene que estar siempre húmedo, nunca encharcado o seco. Por eso es mejor regar con pulverizador, o por inmersión, regando la bandeja que los contiene. Al menos hasta que la plántula haga acto de presencia, ya que con un chorro de agua la semilla podría hundirse y quedarse sin reservas antes de salir a la superficie.

Trasplante

Lo primero que surge al brotar una semilla, son dos hojas llamadas cotiledones, muy parecidos en cualquier planta (¡por eso es importante marcar lo que habéis sembrado en cada semillero!); más adelante salen las llamadas “hojas verdaderas”. Cuando la planta alcance el tamaño suficiente y tenga 4 o 5 pares de esas hojas verdaderas, podremos trasplantar a su lugar definitivo. Suele ser con un tamaño entre 5 y 10 cms.

Errores más comunes cuando sembramos en semilleros

  • Elegir bien la semilla: Según la temporada podremos sembrar unas semillas u otras. Hay que estar bien informado sobre esto. En nuestra tienda nos podrás consultar, o estar atento a nuestros calendarios de siembra mensuales.
  • Se nos olvida regar: Se detiene el proceso de germinación, por lo que normalmente vamos a tener que empezar desde el principio. Se puede intentar insistir un poco con el riego y ver si brota la semilla. A veces como las semillas tardan bastantes días en germinar, esta puede ser una tarea muy difícil, ya que a veces por cansancio o por el día a día nos olvidamos de vigilar la humedad de los semilleros.
  • Regamos demasiado: Salen hongos. Si los cogemos a tiempo y los retiramos con una cucharilla puede que salvemos el semillero. Si la plántula ha sido atacada por el hongo tendremos que volver a empezar.
  • La falta de sol: En cuanto la semilla ha brotado hay que ofrecerle una cantidad mínima de dos o tres horas de sol al día, para que esa plántula prospere. Muchas veces las plantas pierden toda su fuerza buscando rayos de sol, en ese caso, seguramente, ya no tenga posibilidades de prosperar y tengamos que empezar el proceso.
  • Temperatura: Tanto el frío como el exceso de calor pueden afectar al crecimiento de las plantas. Como siempre ,la primavera y el otoño son las estaciones en las que nos será más fácil tener éxito, y en invierno y verano tendremos que ingeniárnoslas para calefactar o refrescar la estancia en la que estén nuestros semilleros.

Sembrar en semilleros no es una tarea fácil, pero es una de las cosas más emocionantes y reconfortantes del trabajo con las plantas. Tener una planta desde la semilla permite ver y entender un proceso único y privilegiado. El problema es que es una tarea mucho más difícil de lo que nos pensamos. Por eso es importante la perseverancia y aprender de los errores que podemos ir teniendo y nunca rendirse.

2 comentarios de “Cómo sembrar en semilleros

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