¡Combate las plagas veraniegas!

En un post anterior explicamos cómo prevenir las plagas y enfermedades en nuestro huerto, pero puede que algo haya salido mal y se nos hayan llenado las hortalizas de pulgones o tengamos hojas mordisqueadas a diestro y siniestro por alguna oruga. Lo sabemos, es terrible. Pero también tiene solución; y con remedios ecológicos ¡lograremos acabar con las plagas!

Para ser auténticos expertos en la materia os recomendamos el libro Plagas y enfermedades en hortalizas y frutales ecológicos, que explica a la perfección cómo cultivar y recolectar sin usar plaguicidas ni productos tóxicos no solo es posible sino también necesario.

Lo primero que tenemos que hacer ante parásitos, insectos, virus, hongos y bacterias es reconocerlos. Un buen diagnóstico nos ayudará a dar con la solución adecuada. Y esta es quizá la parte más difícil. Empecemos con la estrella del mundo plaga: el pulgón.

Las causas más frecuentes de la aparición de estos pequeños insectos son la subida de las temperaturas, la aparición de brotes tiernos o un exceso de riego.

¿Cómo reconocerlo?

Son insectos pequeños que van en grupo, se adhieren a los tallos de la planta y a las hojas, especialmente el envés, y dejan una pegajosa melaza que para colmo atrae a las hormigas (otro indicador de que podemos tener pulgón)

Tratamiento

Jabón potásico y aceite de neem: Juntos son un tándem muy eficaz contra el pulgón, la mosca blanca, los trips, la cochinilla y la araña roja.

Trips

¿Cómo reconocerlos?

Rápidos, pequeños e incordiosos, estos insecto son muy pequeños, de unos 3mm y extraen la savia de los tejidos de las hojas, dejando unas picaduras de color blanco fácilmente reconocibles a simple vista. 

Tratamiento: Jabón potásico y aceite de neem. También podemos poner trampas fotocromáticas de color azul.

Cochinilla

¿Cómo reconocerla?

Tienen un escudo protector ceroso de color marrón, blanco, algodonoso, o estriado blanco. Se instalan por lo general en las partes menos visibles de las plantas, como las axilas y el envés de las hojas, nervios foliares y pecíolos.

Tratamiento: Jabón potásico y aceite de neem. Se recomienda aplicar jabón potásico y al cabo de una hora el aceite de neem.

Mosca blanca

¿Cómo reconocerla?

Son bastante fáciles de reconocer a simple vista por su característico color blanquecino. Suelen verse en el envés de las hojas, y al moverlas salen muchas volando. Los daños más habituales que suelen causar con su picadura son el amarilleamiento y la caída prematura de las hojas.

Tratamiento

Lo más inocuo es retirar la mosca blanca de manera manual. También se usa Jabón potásico y aceite de neem. Se recomienda aplicar jabón potásico y al cabo de una hora el aceite de neem, y nunca está de más aplicar algún producto para limpiar las hojas de melaza.

Oruga

¿Cómo reconocerla? Tienen forma de gusano; sus colores y patrones les permiten mimetizarse con las plantas.

Tratamiento

El tratamiento más recomendado actualmente es la aplicación de piretrinas.

 

Araña roja y otros ácaros

Son de muy pequeño tamaño y viven en el envés de las hojas. Podemos reconocer su presencia por las manchas o puntitos amarillentos que dejan en las hojas, que se secan y se caen. Cuanto más cálido y seco sea el clima, más daño hacen a la planta.

Tratamiento

Si en un primer estadio, la solución de Jabón potásico y aceite de neem no nos funciona podemos recurrir al azufre, que es también eficaz contra los ácaros.

Minadores

¿Cómo reconocerlos?

Muy fácil. Dejan un camino blanco dentro de la hoja que los delata.

Tratamiento

Podemos tocar la hoja y aplastarlos con los dedos, o usar aceite de neem  en el agua riego; puesto que los minadores se encuentran dentro de la planta, de poco servirá su aplicación externa.

Nemátodos

¿Cómo reconocerlos?

Es muy difícil reconocer un suelo con nemátodos ya que los síntomas son prácticamente iguales a los de la falta de agua o de nutrientes.  Son gusanos microscópicos que encuentran su hábitat perfecto en suelos con mucha humedad. Atacan principalmente las raíces.

Tratamiento

Tratar los nemátodos en el cultivo ecológico es complicado. Pero siempre se puede aportar al suelo hongos beneficiosos como microrizas o tricodermas, extractos a base de algas…

Caracoles y babosas

Aquí sobran las presentaciones. Si ni con la cerveza conseguiste alejar a caracoles y babosas, la tierra de diatomeas puede ser una buena opción.

Tuta absoluta

¿Cómo reconocerla?

Al ser un minador, la reconoceremos por las galerías que deja en las hojas y puntos negros que son su agujero de entrada.

Tratamiento: 

Aceite de neem y Piretrinas.

Hongos

¿Cómo reconocerlos?

El oídio, que afecta principalmente a cucurbitáceas, crea una capa algodonosa y blanquecina, el mildiu provoca manchas de colores verdosos o amarillos, la negrilla, asociada a la melaza de algunos insectos crea un polvillo de color negro y la roya se caracteriza por la aparición de una serie de pústulas rojizas en el envés de las hojas. 

Tratamiento

Cola de caballo o propóleo: Contra el oídio, el mildiu, la roya, la antracnosis

Cobre: Oxicloruro de Cobre Fungicida-bactericida eficaz contra alternaria, roya, antracnosis, mildiu, monilia o podredumbre. Controla toda clase de enfermedades criptogámicas tales como: mildiu, moteado, abolladura, cribado, bacteriosis, etc. Este potente desinfectante y bactericida para limpiar macetas o jardinera sirve para toda clase de plantas ornamentales, frutales, hortícolas, cítricos, olivos, parras y vides. De uso fácil, se disuelve en un poco de agua haciendo una pasta y luego se termina de añadir el agua restante hasta la dosis indicada.

El azufre puede actuar por contacto directo y a distancia, esto último gracias a los compuestos gaseosos que produce. Se usa contra hongos, principalmente de la clase de los ascomicetos como el oídio. Además, es capaz de frenar la infección del hongo, al menos en algunas fases de su ciclo biológico. Por otro lado, también se utiliza para el control de ácaros y algunos trips, sobre todo en los primeros estadios larvarios.

Esperamos haberos ayudado a arrojar un poco de luz sobre el fabuloso mundo de los plaguicidas y las plagas -aunque seguro que nos dejamos algunas en el tintero- y os deseamos un huerto lleno de salud, fauna auxiliar ¡y una sabrosísima cosecha de verano!

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